Economía Chilena Acumula 12 meses de Números Rojos

Según las cifras del Banco Central, nuestra economía arrastra un año de números en rojo. La recuperación se avecina pero a un ritmo más lento del esperado.

Para entrar en materia  o si queremos hablar en jerga futbolera para adentrarnos al área chica, podemos decir que nuestra economía está saliendo del pantano, pero a pasos muy lentos. De acuerdo al Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC), que es uno de los indicadores más seguidos por los economistas, porque permite cuantificar y medir  toda la actividad económica que genera el país derivada del Comercio, Industria Manufacturera, Construcción, Minería,  Sector silvoagropecuario, Electricidad Gas y Agua, Pesca, Sector Transporte, Comunicaciones, Administración Pública, y Servicios Personales y Financieros; en donde  el mes de

octubre este índice tuvo una variación negativa de -0,9% con respecto al mes de octubre del año 2008. Eso quiere decir que el producto que nuestra economía ha generado en un año ha sido negativo en un 0,9%, sin olvidarnos que el mundo entero estuvo sumergido en una crisis financiera global, de la cual nosotros no nos quedamos ajenos.

Lo importante y que nos indica que existe una luz al final del túnel, es que este índice, el IMACEC de octubre de 2009,  si lo comparamos con el de septiembre pasado, la variación ha sido positiva en un 0.4%, abriendo una mínima señal de que después de la tormenta, se avecina la calma. Esto también se puede confirmar si observamos los índices de cesantía, en donde para el mes de octubre la cesantía se ubicó en el 9.7% siendo que la situación más crítica se vivió en los meses de julio y agosto con un 10,8% de cesantía, equivalente a 784 mil compatriotas sin una fuente de trabajo.

Con respecto a nuestra Región de Los Ríos, la cesantía igual nos ha golpeado fuerte. En el trimestre agosto-octubre, tenemos un 9.5% de cesantía, equivalente a 12.320 personas, cifra superior en 4.690 personas comparado con igual periodo del 2008. Este año la situación más crítica se observó en el trimestre julio-septiembre alcanzando a 14.200 personas cesantes, afectando los rubros de la construcción y el comercio.

Sin duda que cuando la economía no crece, eso de ve inmediatamente manifestado, en aumento de la cesantía, como producto de la escasez de demanda en el mercado, en donde las empresas al no poder vender sus productos, se ven en la necesidad de despedir gente para cubrir los costos que se deben cubrir. A pesar que este año la situación ha sido crítica, El Estado a través de distintas políticas públicas, de alguna manera ha logrado contrarrestar los efectos adversos de la crisis financiera internacional. Las políticas de inyección de recursos a nuestra economía El Estado las ha materializado tanto en Subsidios sobre la base de trasferencias de capital, como así también ha efectuado recursos por intermedio de ejecución de proyectos de Inversión, como construcción de puentes, caminos rurales, pavimentación de calles, construcción de plazas y espacios públicos que de alguna manera han contribuido a generar fuentes de trabajo para apalear la cesantía.

Pero a mi juicio, pienso que no es bueno enfocarse solo en el crecimiento del país, hoy existen muchas personalidades que se focalizan extremadamente en el crecimiento de la economía, pienso que ese crecimiento no tiene efecto mientras no vaya acompañado de un desarrollo transversal. Me refiero a que debe haber más desarrollo en el sentido de fomentar la innovación en los productos que fabricamos, deben existir productos con mayor valor agregado, hoy gran parte de nuestros productos de exportación son materias primas, productos como cobre, madera, celulosa, harina de pescado, etc. La particularidad que poseen estos productos es que necesitan una mano de obra muy poco calificada, porque son productos propios de actividades extractivas, actividades en donde prevalece la fuerza física, y carecen de mucha innovación. Un ejemplo claro está en el salmón, en donde exportamos salmón al extranjero y posteriormente ese mismo salmón vuelve a nuestro país envasado en latas, algo parecido sucede con la madera y con el cobre. Creo que ese valor agregado que se les da a esos productos en el extranjero, si nuestras autoridades invirtieran más en tecnología y en investigación, perfectamente esas actividades que incluyen mayor valor agregado a los productos se lo pudiéramos dar aquí en chile, en donde se generarían mucho más fuentes de trabajo y con mayor grado de calificación.

El tema está en que para innovar se requiere de políticas públicas más de mediano a largo plazo, en donde tendríamos que desembolsar abundantes recursos para la inversión en nuevas tecnologías, dando frutos en unos 6 a 10 años, el tema está en que como los gobiernos duran 4 años, las autoridades se enfocan en resultados de corto plazo porque eso es lo que vende.

Finalmente, la pregunta que resalta es cómo financiamos esas altas inversiones, la respuesta todos la conocen, y básicamente está en cobrar verdaderos impuestos a las trasnacionales del cobre y aumentar los impuestos de primera categoría, es decir aquel que afecta a las grandes empresas, que en este país tributan muy pero muy poco. Lamentablemente aun no ha existido voluntad política para llegar a un consenso, y bueno bien es sabido que sector es que siempre se opone a estas medidas.

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